La carrera de Trabajo Social forma profesionales capaces de impulsar y conducir procesos de desarrollo humano con individuos y colectivos, en contextos de complejidad social y territorial. Su formación se sustenta en una sólida base teórica y metodológica, orientada por principios éticos de respeto a la diversidad, la dignidad y los derechos de las personas.
Asimismo, las y los profesionales de Trabajo Social desarrollan competencias para integrarse a equipos multidisciplinarios, valorando el liderazgo compartido, el trabajo en redes y la formación continua, con el propósito de responder a nuevos escenarios profesionales y problemáticas sociales emergentes, tanto desde la intervención social como desde la generación de conocimiento.
El proyecto pedagógico de la carrera busca formar profesionales capaces de constituirse como una masa crítica en los procesos vinculados a políticas y programas sociales, su institucionalidad y la asesoría a organizaciones sociales intermedias, así como en el desarrollo de proyectos profesionales autónomos.