El Dr. Cristian Cabalin, académico de la Universidad de Chile e investigador del CIAE, presentó proyecto que aborda cómo las experiencias de información de las familias y la cobertura mediática influyen en sus actitudes hacia esta política educacional.
La importancia de incorporar la comunicación desde el diseño de las políticas públicas fue uno de los principales temas del seminario “Comunicación pública de una política educacional: La información en la apropiación del Sistema de Admisión Escolar (SAE)”, realizado el pasado martes 27 de octubre en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción.
La actividad, organizada por la carrera de Periodismo, contó con la exposición del Dr. Cristian Cabalin, profesor de la Universidad de Chile, investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) y responsable del proyecto Fondecyt Regular 1250492. El encuentro se desarrolló en el marco de la asignatura Convergencia de Medios, correspondiente a tercer año y dictada por la Dra. Tabita Moreno.
Durante su presentación, Cabalin compartió resultados de investigaciones sobre la relación entre el ambiente informativo y las actitudes de madres, padres y personas apoderadas hacia el SAE. Desde esta perspectiva, explicó que la comprensión de una política educacional se construye a partir de distintas fuentes, entre ellas los medios de comunicación, la información institucional y las recomendaciones que circulan en los espacios de interacción cotidiana.
Información y experiencias de las familias
Entre los resultados expuestos, el investigador destacó que las dificultades para encontrar y comprender información se relacionan con evaluaciones más negativas del sistema. “La confusión y la sensación de verse sobrepasadas durante la búsqueda inciden en la percepción que las familias tienen sobre sus posibilidades de elegir un establecimiento y sobre el aporte del SAE a la inclusión”, explicó.
Asimismo, abordó la importancia de la dimensión emocional en estos procesos. Según expuso, las decisiones escolares involucran expectativas, experiencias previas y aspiraciones familiares, por lo que su análisis requiere considerar factores que van más allá de una evaluación de costos y beneficios.
El académico también examinó la cobertura mediática del SAE y la persistencia de la expresión “tómbola” en la discusión pública. En su análisis, advirtió que estas representaciones contribuyen a instalar interpretaciones sobre la política educacional que circulan entre las familias y en el debate político.
Frente a este escenario, presentó recomendaciones orientadas a mejorar la experiencia informativa, como optimizar la claridad de los contenidos de la plataforma, ofrecer orientación mediante atención humana y fortalecer las capacidades comunicacionales de quienes acompañan a las familias en los establecimientos educacionales.
El aporte profesional de la comunicación
El diálogo con estudiantes permitió profundizar en los desafíos de la comunicación pública, el papel de los canales institucionales y la circulación de información en redes sociales. Las preguntas también dieron espacio para discutir cómo acercar las escuelas a las familias mediante instancias de conocimiento y orientación.
En la reflexión de cierre, la Dra. Tabita Moreno destacó la responsabilidad de las y los periodistas al integrarse a equipos interdisciplinarios. A través de un ejemplo vinculado con un proyecto universitario de conservación de la biodiversidad, ilustró cómo las decisiones sobre el nombre y la presentación de una iniciativa pueden incidir en su recepción entre las personas a las que busca convocar.
Por su parte, Cabalin llamó a valorar el conocimiento especializado de las comunicaciones y su contribución al trabajo con profesionales de otras áreas. “Es una disciplina académica que tiene su metodología, su epistemología, su forma de entender los procesos”, afirmó.