Antropología UdeC presentó libro que releva el rol de las mujeres en la prehistoria y acerca la arqueología a nuevos públicos

La actividad, realizada el viernes 14 de agosto en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, reunió a integrantes de la comunidad universitaria junto a representantes del ámbito del patrimonio de la Región de Ñuble. La publicación propone cuestionar las interpretaciones tradicionales sobre las mujeres en las sociedades prehistóricas y contribuir a la difusión del conocimiento arqueológico.

Con el propósito de abrir un espacio de reflexión sobre la construcción del conocimiento arqueológico y las representaciones históricas en torno al papel de las mujeres, la Carrera de Antropología de la Universidad de Concepción realizó el viernes 14 de agosto la presentación del libro El rol de la mujer en la prehistoria. Un viaje arqueológico para conocer a las mujeres del pasado.

La actividad se desarrolló en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales y contó con la participación de Claudio Martínez, director regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la Región de Ñuble; Ángela Guajardo, arqueóloga de la Oficina Técnica Regional de Ñuble del Consejo de Monumentos Nacionales y editora del libro; Carmen Gloria Silva, arquitecta de la misma unidad; y el académico de la Carrera de Antropología UdeC, Pedro Andrade, uno de los autores de la publicación. La jornada permitió conocer el proceso de creación del libro, sus principales contenidos y los desafíos que plantea para la arqueología y la divulgación del patrimonio.

Durante la presentación, Claudio Martínez destacó la relevancia de abordar conjuntamente la arqueología y el rol de las mujeres en la construcción de las narrativas sobre el pasado. En ese sentido, valoró que la publicación contribuya a visibilizar un patrimonio que muchas veces permanece fuera de la mirada cotidiana.

“El patrimonio arqueológico probablemente es el que tiene más dificultades de ser visibilizado porque no está visible a simple vista”, señaló Martínez, quien agregó que existe la responsabilidad de “poner en valor, preservar, visibilizar el trabajo del patrimonio arqueológico”.

Un libro que nació en el trabajo con las infancias

La editora de la publicación, Ángela Guajardo, explicó que el libro fue concebido como parte de un proyecto de mayor alcance, cuyo propósito inicial era acercar el conocimiento arqueológico a niños y niñas de la Región de Ñuble. Para ello, se realizaron seis talleres en bibliotecas públicas, dirigidos principalmente a niños de entre 8 y 11 años, utilizando réplicas arqueológicas y actividades de mediación.

Según relató, la experiencia desarrollada en estos talleres permitió observar cómo las nuevas generaciones se aproximaban a conceptos relacionados con la arqueología, el patrimonio y los roles de género. El libro, que inicialmente se pensó como una guía o cuaderno pedagógico, terminó transformándose en la materialización de ese proceso.

La iniciativa surgió, además, de la necesidad de cuestionar representaciones tradicionalmente asociadas a las mujeres en la prehistoria. “Las sociedades prehistóricas son mucho más diversas, más complejas de lo que uno generalmente piensa”, sostuvo Guajardo.

La arqueóloga explicó que el proyecto busca relevar especialmente aquellas actividades necesarias para la vida cotidiana que históricamente han recibido menor reconocimiento. “Necesitamos comer, necesitamos vestirnos, necesitamos educar a los niños, cuidar a los enfermos. Eso es algo universal, pero son las actividades más olvidadas, menos visibilizadas en las sociedades actuales”, planteó.

Desde esa perspectiva, la publicación no solo busca entregar información sobre las mujeres del pasado, sino también invitar a reflexionar sobre la manera en que las sociedades actuales construyen sus propias interpretaciones de la historia. Para Guajardo, conocer el pasado permite “cuestionarnos el presente”, ya que las narrativas con las que se construye la historia tienen una influencia directa en la forma en que se comprende el mundo contemporáneo.

Cinco capítulos para acercar la arqueología a la comunidad

La publicación está estructurada en cinco capítulos y combina contenidos arqueológicos, antecedentes sobre las mujeres en la prehistoria, información sobre la prehistoria de la Región de Ñuble y relatos elaborados a partir del trabajo de investigadores e investigadoras.

El primer capítulo introduce conceptos fundamentales de la arqueología y explica aspectos como el contexto, la excavación y las distintas etapas del trabajo arqueológico. El segundo aborda las representaciones históricas sobre las mujeres del pasado y presenta diversos casos que cuestionan la asociación automática entre determinadas actividades y un género específico.

El tercer capítulo se concentra en la prehistoria de la Región de Ñuble, incorporando una línea de tiempo que recorre distintos períodos desde tiempos arcaicos hasta la llegada de los españoles. El cuarto reúne relatos inspirados en mujeres de la prehistoria a partir del trabajo de distintos investigadores, entre ellos Pedro Andrade. Finalmente, el quinto capítulo recoge las principales reflexiones de la publicación sobre la importancia de conocer el pasado y comprender el rol de las mujeres en las sociedades prehistóricas.

Además, al finalizar cada capítulo se incorporan actividades destinadas especialmente a niños y niñas, con preguntas y ejercicios orientados a favorecer la reflexión y la aplicación de los contenidos abordados.

La evidencia arqueológica frente a los estereotipos

Uno de los momentos centrales de la presentación estuvo a cargo del académico de la Carrera de Antropología UdeC, Pedro Andrade, quien reflexionó sobre el desarrollo de la perspectiva de género en la investigación arqueológica y bioarqueológica.

A partir de su propia experiencia investigativa, el académico explicó que el análisis de restos arqueológicos permitió cuestionar interpretaciones construidas inicialmente a partir de estereotipos sobre la división de actividades entre hombres y mujeres.

Andrade relató que, en investigaciones desarrolladas en Taltal, el análisis de los contextos arqueológicos y de los restos óseos mostró que las mujeres presentaban huellas de actividad similares a las observadas en individuos masculinos. “La evidencia tangible nos llevaba a reconfigurar un poco cómo nosotros habíamos interpretado hasta ese minuto cómo se llevaban a cabo estas actividades”, explicó.

Estos hallazgos permiten reconocer que las mujeres participaron en una diversidad de actividades que tradicionalmente se han asociado principalmente a los hombres. En la presentación se mencionaron, entre otras, labores de pesca, caza, transporte de cargas y minería.

Para Andrade, uno de los principales desafíos de la disciplina consiste precisamente en revisar los supuestos desde los cuales se interpreta la evidencia arqueológica. “Las piedras no chocan solas y aparecen artefactos”, señaló de manera ilustrativa, enfatizando la necesidad de considerar a las personas que produjeron y utilizaron esos objetos y comprenderlos dentro de sus contextos sociales.

Visibilizar la prehistoria de Ñuble

Otro de los ejes destacados durante la jornada fue la necesidad de fortalecer el conocimiento sobre la historia arqueológica de la Región de Ñuble. Guajardo explicó que buena parte de los antecedentes disponibles proviene de estudios de impacto ambiental y que existe un conocimiento disperso sobre el pasado prehistórico de la zona.

Por ello, uno de los objetivos de la publicación fue reunir esos antecedentes y mostrar que los territorios de la actual Región de Ñuble también cuentan con una historia arqueológica que puede ser estudiada y difundida.

La experiencia de divulgación desarrollada como parte del proyecto contempló talleres en seis comunas, entre ellas Chillán, Quillón, Quirihue, Bulnes, Portezuelo y Ñiquén, donde niños y niñas pudieron aproximarse al pasado mediante réplicas de objetos arqueológicos.

En este punto, Andrade destacó la importancia de generar estrategias para sacar la investigación arqueológica de espacios de difícil acceso y ponerla a disposición de la ciudadanía. Según explicó, numerosos antecedentes quedan contenidos en informes técnicos que no necesariamente llegan al público general.

La presentación también permitió conocer las proyecciones de la iniciativa. Ángela Guajardo adelantó que uno de los próximos objetivos es desarrollar un cuaderno pedagógico asociado al libro, pensado especialmente para profesores y espacios educativos formales. La idea es profundizar el vínculo con establecimientos educacionales y generar materiales que permitan trabajar estos contenidos con niños y niñas. 

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email