Departamento de Trabajo Social titula a nuevas y nuevos profesionales de tres programas de Postgrado UdeC

La ceremonia reunió a 22 egresadas y egresados en un año significativo para la carrera, que conmemora siete décadas de trayectoria en la Universidad de Concepción, junto con los aniversarios de sus programas de formación avanzada.

Con la presencia de autoridades académicas, docentes y familiares, el pasado viernes 21 de agosto se realizó la ceremonia de titulación de tres programas vinculados al Departamento de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción: el Magíster en Intervención Familiar, el Magíster en Trabajo Social y Políticas Sociales y el Diplomado Interdisciplinario en Intervención Familiar desde un Enfoque Ecológico Sistémico.

En total, 22 estudiantes culminaron sus procesos formativos y recibieron sus respectivas constancias: trece correspondientes al diplomado, cuatro del Magíster en Intervención Familiar y cinco del Magíster en Trabajo Social y Políticas Sociales. La ceremonia destacó no solo el logro académico alcanzado, sino también el esfuerzo que implicó compatibilizar estudios, trabajo, responsabilidades familiares y vida personal.

La jornada tuvo además un significado especial para el Departamento de Trabajo Social, que este año conmemora 70 años de trayectoria en la Universidad de Concepción, mientras que el Magíster en Trabajo Social y Políticas Sociales celebra tres décadas desde su creación. A ello se suma el aniversario número 31 del diplomado y los 10 años del Magíster en Intervención Familiar.

Formación para comprender y transformar las realidades sociales

Durante la ceremonia, el director del Departamento de Trabajo Social, Dr. Gustavo Castillo, destacó que la formación de posgrado constituye una oportunidad para profundizar en la comprensión de las problemáticas sociales y fortalecer el compromiso profesional con las personas, familias y comunidades.

En su intervención, relevó especialmente la importancia de la investigación y la sistematización de las prácticas profesionales, señalando que un Trabajo Social que investiga y sistematiza no solo interviene en la realidad, sino que también puede comprenderla, explicarla y transformarla sobre la base de evidencia.

Asimismo, planteó que la formación avanzada implica una responsabilidad con las personas y comunidades con las que las y los profesionales desarrollan su trabajo, ya que los conocimientos adquiridos deben traducirse en intervenciones rigurosas, pertinentes y humanas.

Una mirada interdisciplinaria para la intervención familiar

Uno de los momentos de la ceremonia estuvo dedicado a las y los egresados del Diplomado Interdisciplinario en Intervención Familiar desde un Enfoque Ecológico Sistémico, programa que cuenta con 31 años de trayectoria.

La directora del diplomado, Mg. María Ascensión Ossa Mendoza, destacó que su propósito es formar profesionales de distintas disciplinas del área social para abordar las temáticas familiares desde una perspectiva interdisciplinaria y sistémica. En este sentido, enfatizó que los fenómenos sociales son multidimensionales y requieren respuestas capaces de considerar su complejidad.

La formación, que actualmente se desarrolla en modalidad online, también ha permitido ampliar el alcance territorial del programa, incorporando estudiantes provenientes de distintas zonas del país.

En representación de su generación, Isabella De Luca Macaya reflexionó sobre uno de los principales aprendizajes del proceso: comprender que las familias no existen de manera aislada, sino que forman parte de contextos sociales, culturales, económicos e institucionales que influyen tanto en sus dificultades como en sus posibilidades de cambio.

La egresada también destacó el valor de la interdisciplinariedad, entendida no solo como la reunión de distintas profesiones, sino como la capacidad de escuchar otras perspectivas, reconocer los propios límites y construir una comprensión más amplia de las realidades que se acompañan.

Intervenir también significa acompañar

Las cuatro egresadas del Magíster en Intervención Familiar recibieron sus reconocimientos en una ceremonia que puso énfasis en la perseverancia y en el compromiso ético que implica trabajar con personas y familias.

La directora del programa, Dra. Pamela Castillo Mardones, destacó el esfuerzo realizado por las egresadas para compatibilizar sus estudios de posgrado con sus responsabilidades laborales y personales, y relevó que la formación recibida debe contribuir a generar respuestas más humanas, inclusivas y respetuosas para las familias y comunidades.

En representación de su generación, Montserrat Valdebenito puso en valor una de las ideas centrales de su proceso formativo: la intervención familiar no consiste en llegar con respuestas predeterminadas, sino en acompañar a las personas, escuchar, investigar y construir junto a ellas alternativas que tengan sentido para sus propias realidades.

No se trata de tener el poder de cambiar la vida de otros, se trata de tener las herramientas para acompañar estos procesos de cambio que las propias personas y familias puedan construir”, expresó durante su intervención.

30 años formando profesionales para el análisis de las políticas sociales

La ceremonia también reconoció a los cuatro nuevos profesionales del Magíster en Trabajo Social y Políticas Sociales, programa que este año cumple 30 años de trayectoria.

La directora del programa, Dra. Claudia Quiroga Sanzana, destacó que durante estas tres décadas el magíster ha contribuido a la formación de profesionales e investigadores capaces de analizar las realidades sociales, investigar y aportar a su transformación.

La académica relevó además el pensamiento crítico, la sensibilidad social y el compromiso ético como elementos fundamentales de la formación, especialmente frente a los desafíos que actualmente enfrenta el país y la región.

En representación de su generación, León Rosemberg Espinoza destacó que culminar el magíster significó mucho más que obtener un grado académico. En sus palabras, el proceso estuvo marcado por la perseverancia y por la convicción de que la formación en Ciencias Sociales debe mantener siempre presente a las personas que existen detrás de las cifras, las políticas públicas y las problemáticas sociales.

Ojalá nunca se olvide para qué lo logramos”, señaló al finalizar su intervención, poniendo énfasis en la responsabilidad que implica utilizar los conocimientos adquiridos para contribuir a una sociedad más justa.

La ceremonia concluyó así con el reconocimiento a una nueva generación de profesionales que culmina una etapa de formación avanzada y que, desde distintos espacios laborales y profesionales, continuará desarrollando intervenciones, investigaciones y acciones orientadas a comprender y transformar las realidades sociales.

Para el Departamento de Trabajo Social, la jornada también constituye una forma de proyectar una trayectoria que suma décadas de formación profesional y que mantiene como eje el compromiso con la justicia social, la dignidad de las personas, los derechos humanos y la transformación de las comunidades.

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