La tradicional Ceremonia de Mitad Psicología se realizó el viernes 14 de agosto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción y reunió a estudiantes, docentes, autoridades, funcionarios y familias de la carrera.
Con un llamado a valorar el camino recorrido, asumir las responsabilidades que implica la profesión y mantener una mirada crítica y humana sobre la disciplina, se desarrolló la Ceremonia de Mitad Psicología 2026 de la carrera de Psicología de la Universidad de Concepción.
La jornada estuvo marcada por discursos de autoridades y docentes del Departamento de Psicología, intervenciones de estudiantes de la generación 2024, una presentación musical y la entrega de diplomas a quienes alcanzaron este importante hito de su formación.
El jefe de carrera de Psicología, profesor Mauricio Garrido, fue el encargado de dar las palabras de bienvenida y relevar el significado de llegar a la mitad de la carrera. En su intervención, destacó las transformaciones experimentadas por los estudiantes desde su ingreso a la universidad, tanto en sus conocimientos como en su manera de observar y comprender a las personas y los fenómenos humanos.
El docente también enfatizó la responsabilidad social asociada al ejercicio profesional. Según explicó, la sociedad espera profesionales capaces de escuchar, comprender e intervenir responsablemente frente a problemáticas como la salud mental, las dificultades educacionales, las transformaciones del mundo laboral, las desigualdades y la discriminación.
En esa línea, invitó a los estudiantes a aprovechar los años de formación que aún tienen por delante, desarrollando pensamiento crítico, preguntando, leyendo más allá de lo obligatorio y siendo capaces de modificar sus opiniones frente a mejores argumentos o nueva evidencia. “Hoy son medios psicólogos. Y lo mejor de eso es que todavía queda la otra mitad por construir”, expresó Garrido al finalizar su intervención.
Formación, compromiso y responsabilidad
Posteriormente, la profesora Pamela Grandón reflexionó sobre el significado de encontrarse a mitad del proceso formativo. En sus palabras, el concepto de “medio psicólogo” no representa solamente aquello que falta por completar, sino también un momento de transición hacia nuevos desafíos y responsabilidades.
La docente llamó a los futuros profesionales a preguntarse no solo qué área de la psicología desean desarrollar, sino también qué profesionales necesita la sociedad y qué tipo de psicólogos y psicólogas quieren llegar a ser. Frente a un contexto social que describió como complejo, sostuvo que se necesitan profesionales técnicamente preparados y, al mismo tiempo, comprometidos humanamente.
En ese sentido, destacó la importancia de asumir desde ahora un compromiso con la propia formación, especialmente pensando en las personas con las que los estudiantes trabajarán en el futuro. “Para no fallarles a ellos mañana, no deben fallarse a ustedes mismos y dar lo mejor ahora”, planteó.
Ética, confianza y voluntad
La profesora Pamela Vaccari centró su discurso en tres conceptos que, a su juicio, deben acompañar la formación y el futuro ejercicio profesional de la generación: ética, confianza y voluntad.
En primer lugar, destacó la ética como un horizonte permanente para la profesión, la formación continua y el trabajo con personas y comunidades. Recordó además que la generación 2024 fue el último curso al que impartió la asignatura de Rol y Ética antes del cambio de plan de estudios.
El segundo pilar abordado fue la confianza. Vaccari invitó a los estudiantes a construirla a partir del conocimiento adquirido durante la carrera y a confiar en sus propias capacidades. Finalmente, vinculó la voluntad con el compromiso de continuar formándose con la misma pasión durante la segunda mitad de la carrera.
Al cerrar, Vaccari destacó la importancia de trabajar con aquello que muchas veces es intangible dentro de la disciplina y transformarlo en acciones concretas: “Háganlo posible, háganlo real”.
La mirada de la generación 2024
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fueron las intervenciones de estudiantes de la generación homenajeada.
La primera estudiante en tomar la palabra fue Ignacia Campos, quien inició su discurso mostrando una caja elaborada durante la asignatura Ciclo Vital I, donde los ayudantes habían guardado trabajos realizados por el curso. A partir de ese recuerdo, Campos reflexionó sobre cuánto habían cambiado desde sus primeros años de universidad y destacó el pensamiento crítico y la creatividad que ya estaban presentes en sus trabajos iniciales.
La estudiante también repasó distintas experiencias que marcaron a la generación, entre ellas la bienvenida mechona, actividades de la carrera, cumpleaños en la sala de estudio, salidas académicas y recreativas y la participación en la ceremonia de los 40 años de Psicología.
Campos valoró especialmente el crecimiento de nuevos liderazgos dentro de la generación y la capacidad de sus integrantes para apoyarse mutuamente. “Me reconforta muchísimo saber que hoy somos un grupo donde podemos apoyarnos mutuamente”, afirmó, vinculando ese apoyo con la reciprocidad y la construcción de vínculos humanos.
En la parte final de su intervención, compartió el poema “El andar de los Psicólogos”, escrito por el profesor Rodrigo Yáñez para la conmemoración de los 40 años de la carrera, y destacó la importancia de una psicología integradora, capaz de recoger aportes de distintas perspectivas sin caer en dogmatismos.
Reconocer el esfuerzo colectivo
Tras la primera intervención estudiantil se realizó la primera entrega de diplomas. Luego fue el turno de Francisco Arriagada, quien reflexionó sobre encontrarse en el punto intermedio entre las expectativas con las que ingresaron a la carrera y la experiencia y conocimiento de la realidad que han adquirido durante estos años.
Para Arriagada, la psicología puede adquirir distintos significados para quienes la estudian: puede ser un lente para comprender al ser humano, una herramienta para transformarse a sí mismos o para intentar generar cambios en la sociedad. Sin embargo, sostuvo que existe un elemento común: la disciplina se ha convertido en parte de quienes son.
Junto con ello, Arriagada subrayó la responsabilidad asociada al conocimiento psicológico, especialmente en relación con la responsabilidad social, la calidad humana y el respeto por la dignidad de las personas. También valoró el carácter colectivo del proceso formativo y agradeció a docentes, familias, amistades y compañeros que han contribuido a que la generación llegue a este punto.
Música y segunda entrega de diplomas
La ceremonia contempló además una presentación musical a cargo del profesor Claudio Bustos Navarrete y la profesora Astrid Sarmiento Quiñones, ambos docentes del Departamento de Psicología de la Universidad de Concepción. Posteriormente se realizó la segunda entrega de diplomas.
La última intervención estudiantil estuvo a cargo de Nico Lagos, quien destacó que la ceremonia no representa solamente la aprobación de asignaturas o el avance en la formación profesional, sino también una oportunidad para detenerse y reconocer el camino recorrido.
El estudiante agradeció también a los y las docentes por haber entregado no solo conocimientos, sino herramientas para comprender que detrás de cada concepto existe una persona, una historia y un contexto.
Uno de los principales puntos de su intervención fue la relación entre formación profesional y bienestar estudiantil. Lagos planteó una pregunta respecto de cómo construir espacios donde también se cuide la salud mental de quienes se están formando para promoverla.
“No lo digo desde la crítica por la crítica”, aclaró, sino desde la mirada reflexiva que la propia formación en Psicología les ha enseñado a desarrollar. En ese sentido, sostuvo que cuidar no significa necesariamente disminuir la exigencia, sino encontrar formas más humanas de ejercerla.
En la parte final de su discurso, utilizó la imagen de un cristal para representar el proceso de formación: un material que se construye con tiempo, presión, cambios y paciencia, conservando también las marcas de su historia. Desde esa metáfora, señaló que cada clase, evaluación, logro, dificultad y experiencia ha ido formando una nueva capa en los estudiantes.
La ceremonia concluyó con un llamado a continuar aprendiendo, cuestionando y manteniendo una mirada crítica sobre la realidad. Lagos invitó a sus compañeros y compañeras a no perder la capacidad de “seguir viendo a las personas antes que a los diagnósticos, antes que a los números y antes que a cualquier etiqueta”, como una forma de mantener presente el sentido humano de la profesión.
Una mitad que abre un nuevo camino
La Ceremonia de Mitad Psicología 2026 se convirtió así en una instancia de reconocimiento y reflexión para la generación 2024. Más que marcar únicamente el término de una primera etapa académica, la jornada permitió poner en común las experiencias que han acompañado a los estudiantes y proyectar los desafíos que enfrentarán durante la segunda mitad de su formación.
La generación 2024 inicia así una nueva etapa de su trayectoria universitaria con más herramientas y experiencias, pero también con la conciencia de que todavía queda camino por recorrer. Como sintetizó el jefe de carrera, la mitad alcanzada no representa un punto final, sino “la otra mitad por construir”.