Las nuevas incorporaciones amplían las capacidades de docencia e investigación del Departamento de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales UdeC, integrando perspectivas desde la antropología biocultural, la salud ambiental y la epigenética, así como desde los estudios sobre raza, etnicidad, género, danza y performance.
El Departamento de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción sumó a su cuerpo académico a la Dra. Paloma Contreras Zúñiga y al Dr. Ricardo Amigo Dürre, quienes se integraron recientemente a las labores de docencia, investigación y desarrollo disciplinar de la unidad. Sus trayectorias y áreas de especialización contribuyen a fortalecer las distintas perspectivas que convergen en la formación antropológica y a ampliar las posibilidades de investigación en torno a problemáticas contemporáneas.
Paloma Contreras es licenciada en Antropología y antropóloga física por la Universidad de Chile. Posteriormente continuó su formación en la Universidad de Michigan, Estados Unidos, donde desarrolló sus estudios de postgrado en Antropología Biológica. Su trayectoria investigativa se ha concentrado en la antropología biocultural, la salud ambiental y la epigenética, abordando particularmente las interacciones entre biología y ambiente y sus efectos en la salud.
Su interés por la antropología física surgió precisamente de la posibilidad de articular diferentes perspectivas para comprender al ser humano. “Me permitió integrar muchos intereses disciplinares distintos, incorporar tanto una perspectiva más sociocultural de los seres humanos y las cosas que hacen, cómo imaginamos el mundo, y al mismo tiempo los efectos que tienen en el cuerpo”, explicó.
Esta inquietud la llevó a profundizar en la antropología biocultural y posteriormente en la epigenética, ámbito que permite estudiar las interacciones entre la biología y el medioambiente. A ello se suma su interés por trabajar con poblaciones contemporáneas y desarrollar investigación vinculada con problemáticas de salud y bienestar.
Actualmente, la académica imparte Bioantropología de Poblaciones Contemporáneas II, asignatura de cuarto año centrada en genética humana y genética de poblaciones, y participa en el módulo de Trabajo de Campo del Seminario de Investigación, donde acompaña las preprácticas y el diseño de los proyectos de las y los estudiantes que cursan la mención en Antropología Física.
Su incorporación al Departamento representa, además, la posibilidad de profundizar en la docencia, una dimensión que ha estado presente a lo largo de su trayectoria. Tras desarrollar experiencias docentes durante su permanencia en Estados Unidos, Contreras destacó que formar parte de la UdeC le permite establecer un vínculo más continuo con el estudiantado y acompañar sus procesos formativos.
Su llegada a la UdeC también marca su retorno a Chile después de nueve años en Estados Unidos y abre, desde su perspectiva, la posibilidad de reconectarse con el país y aportar a la generación de conocimiento desde el sur.
En ese sentido, destacó que incorporarse a la Universidad de Concepción le permite llevar a la práctica discusiones propias de la Antropología en torno a la descolonización del conocimiento y a la necesidad de reconocer y valorar la producción científica desarrollada desde espacios distintos a los centros tradicionales.
Una mirada sociocultural desde la diversidad, la raza y el género
Por su parte, Ricardo Amigo Dürre es antropólogo social y cultural formado en la Freie Universität Berlin, Alemania, donde obtuvo su Bachelor of Arts en Antropología Social y Cultural en 2012 y posteriormente el grado de Magíster en Estudios Latinoamericanos Interdisciplinarios, en 2015. Más tarde cursó el Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, obteniendo el grado de doctor en 2022.
Su trayectoria académica se ha concentrado en los estudios afrolatinoamericanos, la antropología de la danza y la performance y los estudios sobre raza y etnicidad, incorporando también aproximaciones relacionadas con género, masculinidades y estudios críticos de la blanquitud.
Su acercamiento inicial a la Antropología estuvo relacionado con su propia historia familiar y migratoria. Según relató, durante su infancia vivió experiencias de movilidad entre Chile, Europa y África, contexto que despertó tempranamente su interés por las diferencias culturales y las herramientas disponibles para comprenderlas.
“Me interesó la carrera porque ofrecía un análisis crítico de la sociedad y de la cultura”, explicó. A partir de ese interés inicial, encontró en la Antropología una perspectiva para aproximarse a las diferencias culturales y posteriormente fue profundizando en temáticas vinculadas a los estudios afrodescendientes, la raza y la etnicidad.
A estas líneas sumó posteriormente sus intereses por el género, la danza y la performance. Estas perspectivas confluyen en su tesis doctoral, centrada en la práctica de danzas de raíz afro en Santiago de Chile por parte de personas que no se identificaban como afrodescendientes, desde donde analizó las tensiones culturales y simbólicas asociadas a estas expresiones.
Antes de incorporarse a la Universidad de Concepción, Amigo desarrolló docencia en distintas universidades y participó en proyectos de investigación nacionales e internacionales.
Para el académico, su llegada al Departamento de Antropología representa una nueva etapa en su trayectoria. “Ingresar aquí al Departamento de Antropología de la Universidad de Concepción implica un paso, un salto cuántico dentro de mi carrera y de mi posibilidad de desarrollarme profesionalmente”, afirmó.
A ello se suma la oportunidad de continuar su trayectoria fuera de Santiago, dimensión que considera especialmente relevante para el desarrollo de las ciencias sociales y la producción de conocimiento situado. “Lo veo como una oportunidad de abrir un poquito las antenas para lo que está ocurriendo aquí en el Biobío, lo que está ocurriendo en las regiones de Chile, y pensar desde un lugar descentralizado”, sostuvo.
Durante este semestre, Ricardo Amigo participa en las asignaturas Metodología I: Metodología de las Ciencias Sociales, junto a la profesora Aracely Veloso, correspondiente a primer año, y Teoría Antropológica I, de segundo año.
Docencia y construcción de comunidad
La relación con las y los estudiantes constituye uno de los aspectos que ambos académicos destacan de sus primeras semanas en la Universidad de Concepción.
Contreras calificó su integración como “muy afectuosa, muy paciente” y relevó el carácter bidireccional de este proceso: llegar con experiencias y conocimientos que aportar, pero también con disposición para aprender de la comunidad a la que se incorpora.
Su trabajo con estudiantes de cuarto año le ha permitido, además, conocer cómo quienes se aproximan a las últimas etapas de su formación conciben su futuro profesional. Una de sus primeras actividades fue preguntarles qué significa para ellas y ellos ser egresados de Antropología de la Universidad de Concepción, cómo quieren ser percibidos profesionalmente, qué herramientas consideran necesarias para ingresar al mundo laboral y qué creen que pueden aportar a la sociedad.
Amigo también valoró la recepción de la comunidad universitaria y la participación que ha percibido en las aulas. “Me he encontrado con un estudiantado muy atento, interesado, participativo y que tiene muchas cosas que decir”, destacó.
Entre las posibilidades que más lo motivan se encuentra acompañar a las mismas generaciones en diferentes momentos de su trayectoria universitaria, algo que sus experiencias docentes anteriores no siempre le habían permitido. “Es la oportunidad de ir creciendo juntos a los y las estudiantes. Eso me parece muy lindo como desafío”, expresó.
El académico valoró también los espacios permanentes de diálogo existentes en la carrera, entre ellos los consejos en que participan las y los académicos, y destacó la oportunidad de incorporarse en un periodo de fortalecimiento del Departamento. “Existe la posibilidad de construir colectivamente, revisar lo desarrollado hasta ahora y proponer nuevas iniciativas que contribuyan a fortalecer la carrera y el Departamento en ámbitos como docencia, investigación y vinculación”, señaló.
El aporte de la Antropología frente a los desafíos actuales
Junto con los desafíos asociados a su incorporación, ambos académicos coincidieron en la necesidad de fortalecer la presencia de la Antropología en las discusiones contemporáneas y comunicar de manera más amplia sus aportes a la sociedad.
Para Amigo, uno de los retos actuales consiste en relevar el papel de las ciencias sociales, las artes y las humanidades frente a un escenario marcado por profundas transformaciones tecnológicas, entre ellas el desarrollo de la inteligencia artificial, y por cuestionamientos públicos respecto del valor y pertinencia de estas disciplinas. “Un desafío muy importante es contribuir, por muy pequeña que pueda ser esa contribución, a dar a conocer la relevancia de nuestra perspectiva”, afirmó.
Contreras coincide en que la disciplina, y particularmente la antropología biológica, ocupa una posición privilegiada para participar en numerosos debates contemporáneos debido a su capacidad de relacionar dimensiones biológicas, ambientales, sociales y culturales.
Desde la docencia, uno de sus propósitos será transmitir a las y los estudiantes la confianza necesaria para reconocer el valor de su formación y participar activamente en esas discusiones, especialmente ante un escenario profesional y social caracterizado por la incertidumbre y las transformaciones permanentes.
Para la académica, la formación antropológica entrega una combinación particularmente relevante, es decir, flexibilidad para desenvolverse frente a escenarios diversos y rigor para analizarlos críticamente, capacidades que mantienen su importancia ante fenómenos como el avance de la inteligencia artificial, las fluctuaciones del mercado laboral y otros cambios contemporáneos.
En este contexto, plantea también la necesidad de que la producción antropológica trascienda los espacios estrictamente académicos y dialogue con públicos más amplios, desde las comunidades y los territorios hasta los espacios cotidianos en que se construye conocimiento.