El académico del Departamento de Comunicación Social representó a la Universidad de Concepción en el encuentro Building Resilient Democracies: Responding to Transnational Repression, realizado en Taipei, Taiwán, donde intercambió experiencias con especialistas de diversos países sobre el impacto de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales en los sistemas democráticos.
La inteligencia artificial, las redes sociales y las nuevas formas de manipulación de la información fueron algunos de los principales temas abordados en el seminario internacional Building Resilient Democracies: Responding to Transnational Repression, realizado a fines de junio en Taipei, Taiwán. En esta instancia participó el profesor Carlos Basso, del Departamento de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción, quien fue invitado como becario para compartir su experiencia en el análisis de casos de represión transnacional y fortalecer redes de colaboración con especialistas de distintos países.
El encuentro fue organizado por la Global Cooperation & Training Framework (GCTF), iniciativa impulsada por las cancillerías de Taiwán, Canadá, Estados Unidos, Japón, Australia y Reino Unido, y reunió a académicos, representantes gubernamentales y organizaciones internacionales.
Durante el seminario, el profesor Basso compartió experiencias derivadas de su labor periodística, abordando casos de represión transnacional que ha investigado, entre ellos el secuestro y homicidio del teniente venezolano Ronald Ojeda. Asimismo, destacó que este intercambio permitió constatar que en Chile comienzan a observarse algunas manifestaciones de manipulación digital de origen transnacional, aunque todavía distantes de las registradas en contextos de conflicto armado, donde la inteligencia artificial y las redes sociales se han convertido en un nuevo campo de disputa.
Uno de los principales aprendizajes que destacó el académico fue comprender cómo el ecosistema informativo está experimentando profundas transformaciones a nivel mundial. En ese contexto, advirtió que los medios de comunicación conviven hoy con dos actores que han adquirido un protagonismo equivalente: las redes sociales y los grandes modelos de lenguaje de inteligencia artificial, que están comenzando a predominar en los procesos de búsqueda, selección y distribución de información.
“A diferencia de la prensa, estas plataformas no están sujetas a los mismos marcos éticos y regulatorios, lo que representa un importante desafío para el ejercicio del periodismo y la sostenibilidad de los medios de comunicación”, señaló.
Entre los aspectos que destacó de su participación en el seminario, el profesor Basso mencionó la exposición sobre el denominado “ciclo de la represión automatizada”, fenómeno mediante el cual diversos Estados han incorporado sistemas de inteligencia artificial para automatizar procesos de vigilancia, hostigamiento y silenciamiento de opositores y refugiados políticos.
También recalcó la visita al Museo de los Derechos Humanos de Taiwán, donde conoció el testimonio de Fred Him-San Chin, ex preso político del período conocido como el “terror blanco”, experiencia que le permitió reflexionar sobre los procesos de memoria y justicia transicional, estableciendo una comparación con la experiencia chilena.
Respecto del impacto de estas instancias para el trabajo académico, el docente señaló que “la participación en espacios internacionales resulta fundamental para fortalecer la docencia y la investigación, ya que permite conocer avances de frontera, establecer vínculos con especialistas de distintos países y generar redes de colaboración que posteriormente benefician la formación de estudiantes y el desarrollo de nuevas investigaciones”.
En esa línea, explicó que el seminario abrió nuevas posibilidades para profundizar el estudio de las formas de represión digital que ya comienzan a observarse en distintas regiones del mundo y que, a su juicio, podrían llegar próximamente a Chile. Asimismo, destacó que los contactos establecidos con investigadores internacionales permitirán explorar futuras iniciativas de cooperación, especialmente en el ámbito de la investigación.