La Dra. Pamela Castillo obtuvo una de las más altas distinciones académicas por su tesis doctoral, que releva el rol de la familia y la escuela en el desarrollo de habilidades comunicativas y lingüísticas.
El pasado 28 de abril, la Dra. Pamela Castillo, académica del Departamento de Trabajo Social y Directora del Magíster en Intervención Familiar de la Universidad de Concepción, recibió el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Barcelona (UB).
Este galardón corresponde a una de las más altas distinciones académicas que otorga dicha institución anualmente para reconocer la excelencia investigadora a nivel doctoral, considerando criterios como la calidad científica, el rigor metodológico, la originalidad y la relevancia de los aportes al conocimiento.
La acreditación oficial del reconocimiento se formalizó mediante la entrega de un diploma en una ceremonia institucional realizada en el Paraninfo del edificio histórico de la Universidad de Barcelona.
La investigación doctoral de la Dra. Castillo se sustenta en enfoques sociohistóricos, sociointeraccionales y ecológicos del desarrollo, abordando a la familia y la escuela como contextos clave en la adquisición y desarrollo de habilidades comunicativas y lingüísticas.
Desde esta perspectiva, el estudio releva el rol de docentes, madres, padres y cuidadores en la promoción de la competencia comunicativa, considerando la calidad y frecuencia de las interacciones en estos espacios.
La estadía de la académica incluyó, además, una agenda de actividades académicas orientadas a fortalecer la vinculación internacional y el trabajo colaborativo. En ese marco, sostuvo reuniones con el Grupo de Investigación Comunicación CLOD (Lengua Oral y Diversidad de la UB), donde se intercambiaron líneas de investigación, enfoques teóricos y proyecciones de colaboración futura entre ambas universidades.
Para la Dra. Pamela Castillo, este reconocimiento representa un hito significativo en su trayectoria. “Este premio viene a coronar un proceso largo, exigente y profundamente formativo como lo es el trabajo doctoral, especialmente cuando se desarrolla en un país distinto al de origen y bajo financiamiento estatal”, señaló, destacando el apoyo del programa Becas Chile, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo del Ministerio de Educación de Chile.
Asimismo, subrayó el valor de su formación en instituciones públicas y el sentido social de su quehacer académico. “Concibo el conocimiento científico no solo como un bien académico, sino como un bien público y un instrumento crítico al servicio de la sociedad. La investigación la vivo como un deber ciudadano, orientado a contribuir al desarrollo del conocimiento, al fortalecimiento del Trabajo Social y a la formación de nuevas generaciones de profesionales comprometidos con la transformación social”, afirmó.
Finalmente, la académica expresó su agradecimiento al Estado de Chile por el financiamiento de su formación doctoral y a la Universidad de Concepción por su desarrollo académico, destacando especialmente el rol del Departamento de Trabajo Social como un espacio de trabajo colectivo, compromiso ético y proyección científica.