La investigadora Beatriz Medeiros compartió hallazgos de un estudio sobre las estrategias desarrolladas por mujeres artistas para abrirse espacio en géneros musicales tradicionalmente masculinizados.
Festivales autogestionados, instancias de formación y plataformas de apoyo mutuo fueron algunas de las estrategias abordadas durante la charla “Ocupación femenina en espacios inusuales de la música: creatividad y resistencia”, realizada en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción.
La primera actividad organizada por la Comisión de Género de la Facultad, realizada el pasado lunes 15 de junio, contó con la participación de Beatriz Medeiros, académica del Centro de Investigación en Artes y Humanidades de la Universidad Mayor, quien presentó parte de los resultados de su tesis doctoral “The Sound of Sisterhood: A Study of Female Musicians Building Networks Against Unusual Spaces in the Global South”.
Durante su exposición, la investigadora analizó la participación de mujeres en géneros musicales tradicionalmente asociados a los hombres, particularmente en escenas vinculadas al rock, el metal y la música underground. En este contexto, planteó el concepto de “espacios inusuales” para referirse a entornos donde las mujeres históricamente han debido enfrentar barreras de acceso, reconocimiento y permanencia.
Beatriz explicó que, frente a estas dificultades, las mujeres han desarrollado diversas formas de organización colectiva orientadas a generar oportunidades de formación, visibilización y apoyo mutuo. Entre ellas, destacó iniciativas dedicadas a la enseñanza musical, la creación de redes profesionales, la difusión del trabajo artístico de mujeres y la organización de festivales y encuentros diseñados desde una perspectiva de género.
Redes para crear nuevos espacios
Otro de los aspectos abordados durante la charla fue el papel de los festivales, encuentros y espacios autogestionados impulsados por mujeres como formas de resistencia frente a estructuras excluyentes. “Estas iniciativas comparten una característica común: no esperan ser incorporadas a espacios previamente establecidos, sino que generan nuevas alternativas de participación y visibilidad”, recalcó.
La investigadora sostuvo que las mujeres vinculadas a escenas musicales alternativas no deben ser comprendidas únicamente como víctimas de contextos adversos, sino también como agentes activas capaces de transformar las condiciones de participación en estos ámbitos.
La actividad concluyó con un espacio de conversación en el que las y los asistentes compartieron experiencias relacionadas con el acoso, la discriminación y las dificultades que enfrentan mujeres y personas de la diversidad sexo-genérica en distintos espacios musicales.
A partir de estos intercambios, Beatriz reflexionó sobre la persistencia de prácticas y dinámicas que reproducen desigualdades presentes en la sociedad en general. “Somos tratadas dentro del espacio de la música de la misma manera como somos tratadas en otros espacios”, comentó, agregando que determinados contextos pueden resultar especialmente complejos debido a factores asociados a las dinámicas propias de conciertos, festivales y eventos nocturnos.