Primera Jornada de Ciencia e Intervención por la Transformación Social reunió experiencias académicas y comunitarias en la UdeC

Durante la actividad, organizada por el Departamento de Psicología, se presentaron experiencias de intervención en resiliencia territorial y cultura digital, se reconoció el trabajo de estudiantes y se lanzó un libro orientado al fortalecimiento de las comunidades.

Con el objetivo de articular investigación, formación académica y trabajo territorial, se desarrolló la Primera Jornada “Ciencia e Intervención para la Transformación Social”, la cual convocó a estudiantes, académicos y organizaciones en torno a diversas experiencias de intervención social. La actividad se realizó el pasado 28 de abril en el auditorio Juan Perelló de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Concepción.

La instancia fue organizada por el Departamento de Psicología y la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción, junto al proyecto Resiliencia Comunitaria FONDECYT 1250716 y el Grupo de Investigación Scixequal: Ciencia por la Igualdad y la Inclusión Social.

La jornada se estructuró en torno a ponencias, espacios de diálogo y actividades de reconocimiento, abordando temáticas como resiliencia comunitaria, cultura digital, algoritmos y prácticas de intervención. Asimismo, incluyó la entrega de certificados a estudiantes en pasantías, el lanzamiento del libro Cuaderno Comunitario y una mesa redonda interdisciplinaria.

Actividades

Uno de los ejes centrales fue la presentación del “Piloto del Programa de Fortalecimiento de la Resiliencia Comunitaria ante Procesos de Riesgo de Desastres”, desarrollado en el marco de un proyecto FONDECYT. La exposición evidenció que las comunidades ya despliegan estrategias frente a emergencias, aunque muchas veces carecen de herramientas para evaluar su efectividad.

Los investigadores José Sandoval Díaz y Camila Navarrete Valladares explicaron que el modelo de intervención se basó en cinco componentes: liderazgo, preparación, eficacia colectiva, cohesión social y confianza, los que se trabajaron mediante talleres y actividades participativas. La iniciativa incorporó colaboración con organizaciones como SENAPRED y equipos de respuesta comunitaria, destacando el rol clave de las comunidades durante las primeras horas de una emergencia.

En una segunda ponencia, el académico Carlos Reyes Valenzuela abordó la relación entre algoritmos y prácticas de escucha musical en plataformas digitales. Su investigación exploratoria analizó cómo los sistemas de recomendación influyen en la experiencia cotidiana de los usuarios, configurando gustos y prácticas culturales.

El estudio mostró que la música cumple funciones de acompañamiento y regulación emocional, pero también evidenció tensiones entre el control del usuario y la influencia del algoritmo. Mientras algunas personas delegan la selección musical a las plataformas, otras desarrollan estrategias para evitar o limitar su intervención.

A partir de estos hallazgos, la exposición propuso líneas de intervención comunitaria, como talleres para comprender el funcionamiento de los algoritmos, fomentar una escucha más consciente y promover espacios colectivos de experiencia musical, en contraposición a la lógica individualizada del consumo digital.

La jornada continuó con la entrega de certificados a estudiantes que participaron en pasantías, instancia en la que se reconoció su trabajo en proyectos de vinculación con el medio, y con el lanzamiento del libro “Cuaderno Comunitario: Construyendo vínculos y soluciones participativas”. 

¿En qué consiste el “Cuaderno Comunitario”?

Este documento presenta una propuesta centrada en reposicionar lo colectivo como eje de la intervención social, planteando que problemáticas como la salud mental no pueden abordarse únicamente desde lo individual, sino desde sus contextos sociales y comunitarios.

De acuerdo con el psicólogo Jaime Méndez Contreras, coautor del cuaderno comunitario, este destaca por ofrecer herramientas concretas y aplicables, con metodologías, dinámicas y guías paso a paso que permiten su uso en intervenciones reales. Asimismo, promueve el empoderamiento comunitario al fortalecer la autogestión y la toma de decisiones colectivas, evitando enfoques asistencialistas. 

“Su utilidad se extiende especialmente a contextos de crisis o vulnerabilidad, al aportar estrategias frente a desastres, desigualdad y exclusión social, fortaleciendo la resiliencia y la organización territorial. A la vez, integra teoría y práctica de manera accesible, traduciendo conceptos complejos en acciones concretas, lo que facilita su uso tanto en estudiantes como en profesionales”, afirmó.

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